Otro antes y después

venezuelaLa señora que trajo estas uñas realizadas en otro salón, con la intención de hacerse el relleno de las uñas esculpidas acrílicas y pidiéndome que se las hiciera igual, que la gustan gruesas para que no se le rompan.

Sinceramente, prefiero perder a la cliente que ser infiel a mis principios y en este caso a mi sentido de la estética. Por supuesto que me negué y le insistí en que confiara en mi. Le expliqué que sus uñas estaban dañadas precisamente  por llevar tanto producto sobre su uña natural y que no es necesario construirlas tan gruesas para que den un buen resultado, todo lo contrario, haciendo bien la estructura y construyéndolas finas, se despegarán menos y no se romperán.

La señora, no se si convencida o vencida por mi insistencia, cedió y aquí esta el resultado. Después su visión cambió radicalmente y supo apreciar la diferencia, agradeciendo y alabando mi trabajo. A las dos nos mereció la pena.