Memorias de una Técnica de Uñas. Capítulo 40

azul3DEl no leyó mi curriculum, pero si me pidió que le explicara mi trayectoria profesional y sobre todo estaba interesado en saber con que productos había trabajado. Ellos estaban comenzando en el tema de las uñas pero habían conseguido la distribución en exclusiva para España, las dos primeras marcas en calidad y ventas en el mercado internacional en aquellos momentos: Creative y EzFlow. Yo solamente las había visto en la publicidad de la revista Nails Magazine y por lo tanto no conocía su calidad, pero desde que la probé ha sido mi marca de productos para uñas favorito, hasta ahora.

Salí del despacho media hora después con el puesto de Educadora para la Empresa Styl Nails, cuyos propietarios de la Sociedad eran tres hermanos: Silvia, Toni y otro que no recuerdo su nombre porque nunca traté con él, propietarios a su vez de la escuela de peluquería y estética, Francys Iribarne. Y me fui con la condición sugerida por mí de no cobrar nada durante quince días, pero si después seguían deseando que me quedara, la cantidad que cobraría por mis servicios la impondría yo. No estaba corriendo ningún riesgo, ni tampoco tenía miedo de trabajar gratis, simplemente me guiaba por mi instinto y mi experiencia en el mundo laboral y quizá es que soy una persona afortunada, pero en todos mis trabajos he dado mas de lo que se me pedía y después he pedido yo y se me ha concedido e incluso me han suplicado que no me marchara cuando, por circunstancias de la vida, llegaba el momento de partir hacia otro destino.

Pasados dos meses, el Director de la Escuela estaba tan satisfecho de mi trabajo, que no tuve que decir lo que deseaba cobrar como sueldo sino que  lo que las alumnas pagaban por su curso, él decidió que íntegramente fuera para mi, ya que la Empresa obtenía sus ingresos de la venta de los productos que dichas alumnas compraban.

Lo que ocurrió en aquellos momentos es que Málaga estaba necesitada de técnicos de uñas porque había muy pocos y sobretodo de Educadores y rápidamente se corrió la voz de la calidad de enseñanza que se daba en esa Academia y  cada persona que llegaba pidiendo información sobre los cursos de uñas, solicitaba expresamente que fuera yo la que se lo impartiera y en el plazo de 6 meses había formado a mas de cuarenta alumnas.