Memorias de una Técnica de Uñas. Capítulo 38

la foto 1 (4)Ya habían pasado cerca de cinco años desde que ocurrió mi accidente y mi andadura como profesional especialista de uñas esculpidas, seguía avanzando pero sin grandes sorpresas ni novedades. Hasta estos momentos las uñas esculpidas consistían en hacerlas de un solo color de acrílico y posteriormente se esmaltaban de un color, pero en la revista Nails Magazine, que recibía de EEUU cada mes, comencé a ver fotos en las que las uñas estaban esculpidas  en dos colores, blanco en el lado libre y la base en rosa, osea la manicura francesa pero esculpida,  no pintada y que se empezaban a realizar diseños en relieve con acrílicos de colores.

Mi marido llevaba ya un tiempo, cerca de dos años intentando convencerme de que nos fuéramos a vivir a Torremolinos y por varios motivos o quizá porque siempre me ocurre que termino poniendo pasión en los deseos de los demás, decidimos dejarlo todo aquí en Madrid y marcharnos a las Costa del Sol, donde nos decían que la calidad de vida era mejor.

Antes de marcharnos, recibí una llamada de un hombre que parece ser que su ex-pareja había hecho un curso conmigo y quedó muy satisfecha de la formación que había recibido, deseando entrevistarse conmigo para hacerme una propuesta laboral. Yo en esos momentos, tenía alquilado un espacio en una peluquería donde desarrollaba mi trabajo, aparte de ir al domicilio de algunas otras clientes porque les era imposible desplazarse hasta el local y ademas ya con el punto de mira puesto en el Sur, pero nunca rechazo ni digo no a quien desee hablar conmigo de trabajo, por lo que fui a la entrevista.

Era Javier del Rincon, Director de la Empresa distribuidora de productos para estética Pick Norton, conocida como PiNo. Su propuesta era la de conseguir una marca de productos para uñas, línea que deseaba empezar a incorporar a su catálogo de productos. La propuesta era muy interesante pero ya habíamos vendido la casa, me había despedido de mis clientes y no había marcha atrás, además quería empezar una vida mas tranquila en la que no tuviera que trabajar tanto ni complicarme la vida con nuevos proyectos, por lo que tuve que decirle que no podía ayudarle, con todo el dolor de mi corazón.