Memorias de una Técnica de Uñas. Capitulo 33

radianteEn los mundos paralelos estamos las mismas personas, sobre un paisaje exactamente igual en todos, pero donde los hechos pueden variar algo o mucho.

Desee durante tanto tiempo que mi día se duplicara, osea que en vez de 24 horas tuviera 48 que, como muchos deseos que nacen desde el fondo de mi alma, me fue concedido y pase a vivir una vida en este mundo y otra en un mundo paralelo, donde todo estaba en su sitio y me encontraba con las mismas personas conocidas e iba conociendo paralelamente gente nueva.

Había una diferencia notable y es que en este mundo, en el que me encuentro ahora mismo escribiendo, llevo una vida convencional, tengo hijos, perros,  un salón de uñas esculpidas, la gente que me quiere conocer me aprecia… vamos como la de la mayoría de la gente y en en otro, soy una depredadora, aniquilo y consumo hasta la extenuación todo lo que toco o se me antoja.

Allí, la voluptuosidad y belleza, que poseo desde que nací, sume a los hombres en un abismo de deseo  que con cinco años de edad, un hombre se vio obligado a abusar de mi y me imagino que habrá vivido con un pesar y remordimiento toda la vida, del cual me siento responsable.

Como con esa edad, ni era consciente del daño ocasionado ni sabia como expresar lo ocurrido, me torne histérica y con los años muy rebelde; producto de esto sentí la incomprensión de mi familia y cuando tuve edad para elegir mi destino, decidí que nada ni nadie podría conmigo y sería tan fuerte que no necesitaría a nada ni nadie para sobrevivir.

Llegué a ser tan fuerte que se me olvido protegerme de mi misma