Memorias de una Técnica de Uñas. Capitulo 16

AfricanasJusto antes de que acabara el curso ya tuve el ofrecimiento de trabajar para tres empresas, una era una marca de Alta Cosmética que se estaba implantando en España y mi cometido era introducirla en perfumerías, pero tenía que viajar por toda nuestra geografía y en ese momento no me venía nada bien porque  no tenía a nadie que pudiera cuidar de mi hijo sin causarle el trastorno, como el cambio de colegio y domicilio.  El otro empleo era muy tentador, pero ese requería viajar aun mas lejos; era de maquilladora en un barco transatlántico con nombre de reina, con un contrato de un año para dar dos vueltas al mundo, con una parada en España de 15 días entre una y otra. Pero cuando pregunté si podía llevar a mi hijo conmigo y la respuesta fue negativa, no me paré a pensarlo, ni siquiera lo dudé ante la insistencia de mi profesora de maquillaje, que le parecía que estaba loca por rechazar algo así. Si no pude explicar con claridad el porque lo hacía en aquel momento, lo explico ahora: yo necesitaba mas a mi hijo que, quizás,  él a mi. Elegí y acepte la tercera opción, como el trabajo ideal para compaginar con el que ya tenía como técnica de uñas, pues solo tenía que dedicarme a él los fines de semana, también viajando de feria en feria como los zíngaros, haciendo demostraciones de una firma de cosmética profesional; ferias que organizaba una revista hoy ya desaparecida que se llamaba Estética Internacional.

La vida, el destino o yo misma me preparó/é   un cambio radical en mi vida y a la propuesta de una de mis clientes de montar un salón de uñas entre las dos, acepté sin medir ni meditar si me convenía o no. La intenciones eran las mejores, por lo menos por mi parte y supuse que por la parte de ella también lo serían por lo que nos pusimos manos a la obra y  en poco tiempo ya teníamos el negocio en marcha. Hay que tener en cuenta que comenzamos con las clientes que yo ya tenía y desde el primer día ya había beneficios.

A la par que esto sucedía comencé mi labor como demostradora de cosméticos profesionales en una feria de estética que se celebró en el Hotel Eurobuilding en Madrid, donde quedé prendada del fotógrafo de la revista que organizaba la feria, ahora se porque me gustó este chico, pero por entonces no lo entendía, porque no era el tipo de hombre que a mi suele atraer.