Memorias de una Técnica de uñas. 6º cap

 

Uñas Geek WTFMe había convertido en la persona de confianza de Judy Cray. Llevaba igual de bien la administración de la  Empresa como la atención a las clientes, que solicitaban que yo les hiciera las uñas.

Tengo que reconocer que, a pesar de que las uñas que hacía eran muy bonitas, cometí errores de principiante y tuve que repetir algunos trabajos porque o se rompían algunas uñas fácilmente o se despegaban de la uña natural. Pero después de unos cuantos patinazos, aprendí a observar y a experimentar  en mi misma,  antes de volver a cometer los mismos errores.

Habían pasado algunos meses y Judy comenzó a tratarme de una forma especial, diferente al resto de las demás empleadas. Este hecho empezó a ocasionar una brecha en la relación con mis compañeras, que me veían como una amenaza y aunque la percepción de la realidad estaba distorsionada, en el fondo reconocía que tenían algo de razón porque no se puede ir mostrando abiertamente la preferencia por una persona, delante de los demás. Pensarían que cualquier cosa que viera u oyera, se lo iría contando como una cotorra a Judy pero a pesar de que no era así porque no tenía ningún interés en perjudicar a nadie, lo deje pasar y no intenté acercarme a ellas, por timidez o porque soy poco sociable. El método que siempre he utilizado para llegar a una buena posición es a base de trabajar duro y bien, con responsabilidad, dando lo mejor de mi, pero nunca llevando y trayendo chismes o criticando a los demás,  y por esto no me considero mejor ni peor que nadie, pienso que tengo un tipo de inteligencia inteligente, soy práctica y mi tiempo lo dedico a mejorar en mi actitud y mi aptitud, con lo que nunca he necesitado pisar a nadie para elevarme yo.

Lo que si tenía Judy allí enquistada era una amiga que se dedicaba solamente a comprar las revistas del corazón para entretener a las clientes y a darle consejos, desde mi punto de vista, desacertados y perniciosos. Pero tampoco en este caso me entrometí, hasta el punto en el que por consejo de esta señora, Judy rebajó los sueldos de las cuatro técnicas y ahí si, aunque no me hizo caso,  le hice ver que estaba equivocada porque les había hecho una promesa que iba a incumplir. Este hecho ocasionó una crisis que provocó la primera marcha de una de las técnicas, justo la que me hacía a mi las uñas, la mejor de todas.

El día que tenía mi cita , Josefina ya no estaba allí para hacerme las uñas, pero no pasaba nada, me pusieron a Mari  Paz, otra técnica que también tenía mucha clientela, osea que tenía que hacerlas bien, pensé yo. Es cierto que me las hizo correctamente, bien sellados todos los bordes, la cutícula limpia, los lados, el arco, todo estaba bien pero eran demasiado planas, no tenían curva y acostumbrada a llevarlas siempre tan bonitas… me pasé todo lo que quedaba  del día muy incómoda.

Cuando por la noche llegué a casa, estaba tan desesperada, que cogí mi torno Dremel y me las corté todas y comencé a esculpirlas de nuevo, como Judy me había enseñada y con la misma forma y estilo que las había llevado a hasta ese momento. Tardé 5 horas en hacérmelas, tenía que parar de vez en cuando porque me dolía el cuello, el hombro, el brazo, pero hasta que no las vi como yo quería no paré. Desde ese momento hasta hace poco no deje que nadie me volviera a hacer las uñas y siempre me las he hecho yo.