Memorias de una Técnica de Uñas. 4º Cap.

blue y plata

Me pasé todo el día y la noche poniendo moldes, las cuatro horas de la mañana del lunes, en la academia y por la noche soñando que los ponía; me quedaron mejor en sueños. Era muy difícil poner esos moldes con forma de herradura, de color dorado con lineas negras y hasta que no fuéramos capaces de colocarlos correctamente para que las uñas quedaran rectas y no tuvieran forma de garra, Judy no nos dejaba pasar al siguiente nivel.

Después de practicar toda la noche, parece que el martes se me daba bastante bien colocar los moldes y pude empezar a crear bolitas de acrílico, aunque no pude construir una sola uña, pues, o se quedaba muy fluida y demasiado seca y era incapaz de hacer la mezcla adecuada y Judy no paraba de decir: ¡quita eso! ¡limpia el pincel!.

Por unos días pensé que no sería capaz de aprender, era muy complicado hacer esas uñas, solo conseguía hacer montañas de producto que luego tenía que rebajar a base de microtorno eléctrico, que de micro no tenía nada, porque por aquel entonces  los únicos tornos que había eran los Dremel de bricolage y pesaban bastante. Y luego la lima, la lima era delgada y fina con el interior de madera, nada flexible por lo tanto y se hacia eterno el limado y a pesar de estar tres horas para hacer cinco uñas, todavía necesitaban muchas correcciones. Mas de un día terminé llorando de desesperación y de susto por los gritos de Judy Cray.