Memorias de una Técnica de Uñas. 10º cap.

Uñas Geek AndroidComencé una nueva etapa como especialista de uñas esculpidas,  en un pequeño espacio que ocupé en mi hogar.

No fue difícil llenar la agenda, pues por entonces no había apenas gente que se dedicara a este trabajo y sí era un servicio muy novedoso que daba solución al problema de la rotura de las uñas naturales y que además la manicura  y el esmaltado se mantenía  durante tres semanas. En un año tenía ya mas de cien clientes fijas que venían a hacerse su relleno cada veintiún días.

Seguía comprando los productos para las uñas a Judy, pero siempre que iba a por ellos, se mascaba la tensión en el ambiente, a pesar de que intenté reparar mi error , evitando que perdiera su negocio, ya que el aviso que le dí sobre la Amiga, hizo que la pillara en una traición, no se cual, pero se que la apartó del negocio y de su vida para siempre. Yo la comprendía, pero creo que ella no me comprendió a mi y nunca mas volví por su Salón de Uñas.

Por entonces no había apenas distribución de buenos productos en España, la mayoría de los Centros de Uñas utilizaban productos dentales, pero yo ya había sido instruida muy bien por mi profesora, que era Norteamericana, por lo tanto dominaba perfectamente el ingles, hablaba perfectamente el español,  con  20 años de experiencia y recibiendo su formación de los creadores de las uñas y sabía que el líquido monómero de los depósitos dentales, contenía Methyl Metacrilate y en EEUU  estaba prohibido su uso y aunque en España no había ninguna ley que regulase esta profesión, yo seguía las normas que ella me había inculcado. Judy intentó que se hiciera alguna ley para el uso de estos productos y para el ejercicio de esta profesión, tal y como ocurría en su país, pero al ser España un país mas pequeño, añadido a que la industria de las uñas estaba comenzando y no significaba casi nada en la economía del Estado, no pudo conseguirlo.

Quiero aclarar que cuando digo que Judy es norteamericana y que habla perfectamente ingles, es porque cuando  algunas  españolas viajaron  a EEUU,  en busca del aprendizaje de las uñas esculpidas, en muchas ocasiones no se comprendía exactamente la teoría y otras veces se hacía una traducción literal de los textos, trayendo a nuestro país  escasa información cuando no, equivocada  de esta técnica, dando cursos de formación y extendiendo una cadena de malos técnicos/as.

Decidí entonces viajar a EEUU, exactamente a New York, que aunque no era el mejor lugar para encontrar los  productos, yo iba a un sitio exacto donde tenía la marca que yo utilizaba, O.P.I.  y además os vais a reír, era un local de chinos, bueno orientales; no les pregunté cual era su país de origen. Para que me abrieran la puerta y quisieran venderme los productos, tenía que llevar una licencia estatal que me autorizase a comprarlos, pero como yo era española, con mi diploma y la licencia fiscal, cedieron y pude comprar.