Aceite de cutícula

Creo que todos los que lean este post conocen el aceite de cutícula, es un básico en todas las técnicas de uñas artificiales. Pero no se si todos conocen la importancia de su uso.

Cuando realizamos un trabajo de uñas artificiales, ya sea de gel ó acrílico, hemos limado la uña natural para quitar la grasa y el brillo de la superficie, después volvemos a limar la uña artificial para darle forma, rozando la zona de la cutícula con la lima y la pulidora. Hemos aplicado deshidratador, primer, limpiadores, etc. Todo esto, por mucho cuidado que tengamos a la hora de trabajar, hace que la uña y la cutícula sufran una pequeña agresión que debemos compensar con nutrición.

Se que cuando hacemos uñas de gel o terminamos el trabajo con un finalizador gel-laca de máximo brillo no podemos poner aceite porque este brillo no sella bien la uña quedando la superficie poceada. Si el aceite lo aplicamos después del secado en la lámpara UV, a veces se matiza el brillo, por ese motivo muchos técnicos optan por no aplicar el aceite. Pero si después de toda la agresión causada, aplicamos un gel-laca,  con la misma composición básica del acrílico, que en la mayoría de los casos, porque la cliente inclina su mano hacia ella, penetra en la cutícula y después aplicamos 3 minutos de secado en lámpara con luz ultravioleta y calor, el riesgo de que se produzca un principio de alergia o sensibilidad a los acrílicos es muy alta.

El aceite de cutícula aporta esa nutrición a los tejidos, dando flexibilidad y fortaleciendo la parte de la uña que toma contacto con él de esa manera la uña seguirá creciendo sana y la cutícula flexible y no se abrirá ni producirá padrastros. Por lo tanto es preferible utilizar el aceite aunque sea una vez concluido el trabajo y aunque no nos quede tanto brillo, en cuanto el aceite desaparezca de la superficie de la uña artificial, aparecerá el brillo de nuevo.

Mi intención no es alarmar ni dramatizar sino prevenir los problemas que me han ido contando y he ido observado durante algunos años de trabajo en el salón: si mantenemos las uñas fuertes y sanas, reduciremos el riesgo de padecer sensibilidad y alergias a los productos para uñas artificiales, de hecho a mis clientes les aconsejo que compren un frasco de aceite para aplicárselo cada día en su casa.