Monthly archive for septiembre 2014

Dorado y negro

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Que bien combinan el negro y el dorado.

El negro sobre las uñas se puede interpretar como un estilo gótico o siniestro, pero con un toque de dorado lo convierten en un estilo mas chic.

Si llevamos color dorado, resulta demasiado festivo, pero si le aplicamos detalles en negro, ya lo podemos llevar sin complejos de aparecer demasiado llamativo.

 

 

Memorias de una Técnica de Uñas. Capítulo 41

Bermuda_16Como ya expliqué anteriormente, esta empresa tenía la distribución a nivel nacional en exclusiva de varias marcas y comenzaba a tener distribuidores en varias provincias, a los que debía dar formación de las mismas, siendo éste el método ideal para poder vender los productos.

Justo hacía pocos meses que habían contratado los servicios como formador del multi-campeón del mundo Tom Holcomb, pues en ese momento era el director artístico de EzFlow  y vino a enseñar  como se utilizaban los productos acrílicos para decoración y a partir de ese momento nuestra meta fue conseguir copiar la uña con la que ganó su última competición, que era un paisaje caribeño. (Confieso que yo he copiado muchos diseños de gente que he admirado y  con mucho tesón conseguí hacer una copia casi exacta. 😉DesignNail6 (1)

Se organizaron mas cursos con educadores llegados de EEUU, como Lisa Confort para enseñarnos a trabajar con micromotor en manos y pies o Nayet con la Fibra de vidrio, etc y  en los que conocí a Gelines de León y Chelo Soler de Valencia. Cuando completamos los cuatro cursos: Gel, Acrílico, Fibra de vidrio y Nail Art, y con una nota muy alta, conseguimos nuestro certificado como Master Artist Educador.

Ahora como Educadora autorizada por la firma EzFlow yo debía instruir a las/os nuevas técnicas de uñas de los nuevos distribuidores y en poco tiempo se organizó un nuevo curso al que asistirían seis personas, dos de ellas venían de parte de una empresa de Madrid que quería introducirse en el mundo de las uñas, se llamaban y se siguen llamando Pilar Delepiane y Pilar Aramendía. Pasados dos días desde el comienzo del curso, mencionaron  a su jefe, por su nombre y apellidos, dándome cuenta de que coincidían con los del director de Pick Norton, aquel que estaba intentando distribuir una marca de productos para uñas y que contactó conmigo justo antes de venirme a vivir a Torremolinos,  Javier del Rincón. Fue todo, lo que la gente suele llamar, una casualidad. Él había contactado con esta Empresa en busca de una marca y yo había contactado con la misma,  buscando una buena academia.

 

 

Memorias de una Técnica de Uñas. Capítulo 40

azul3DEl no leyó mi curriculum, pero si me pidió que le explicara mi trayectoria profesional y sobre todo estaba interesado en saber con que productos había trabajado. Ellos estaban comenzando en el tema de las uñas pero habían conseguido la distribución en exclusiva para España, las dos primeras marcas en calidad y ventas en el mercado internacional en aquellos momentos: Creative y EzFlow. Yo solamente las había visto en la publicidad de la revista Nails Magazine y por lo tanto no conocía su calidad, pero desde que la probé ha sido mi marca de productos para uñas favorito, hasta ahora.

Salí del despacho media hora después con el puesto de Educadora para la Empresa Styl Nails, cuyos propietarios de la Sociedad eran tres hermanos: Silvia, Toni y otro que no recuerdo su nombre porque nunca traté con él, propietarios a su vez de la escuela de peluquería y estética, Francys Iribarne. Y me fui con la condición sugerida por mí de no cobrar nada durante quince días, pero si después seguían deseando que me quedara, la cantidad que cobraría por mis servicios la impondría yo. No estaba corriendo ningún riesgo, ni tampoco tenía miedo de trabajar gratis, simplemente me guiaba por mi instinto y mi experiencia en el mundo laboral y quizá es que soy una persona afortunada, pero en todos mis trabajos he dado mas de lo que se me pedía y después he pedido yo y se me ha concedido e incluso me han suplicado que no me marchara cuando, por circunstancias de la vida, llegaba el momento de partir hacia otro destino.

Pasados dos meses, el Director de la Escuela estaba tan satisfecho de mi trabajo, que no tuve que decir lo que deseaba cobrar como sueldo sino que  lo que las alumnas pagaban por su curso, él decidió que íntegramente fuera para mi, ya que la Empresa obtenía sus ingresos de la venta de los productos que dichas alumnas compraban.

Lo que ocurrió en aquellos momentos es que Málaga estaba necesitada de técnicos de uñas porque había muy pocos y sobretodo de Educadores y rápidamente se corrió la voz de la calidad de enseñanza que se daba en esa Academia y  cada persona que llegaba pidiendo información sobre los cursos de uñas, solicitaba expresamente que fuera yo la que se lo impartiera y en el plazo de 6 meses había formado a mas de cuarenta alumnas.

 

Memorias de una Técnica de Uñas. Capítulo 39

pies tatuadosCuando dejé mi casa y entregué las llaves a los nuevos propietarios, tuve sentimientos malignos hacia ellos, lo reconozco. No me gustó nada ver entrar en mi casa, comprada y decorada con tanta ilusión, a gente desconocida, mientras que nosotros introducíamos los últimos enseres en nuestro coche y abandonábamos Madrid y aunque quería hacerlo, no pude evitar llorar desconsoladamente, en ese momento, algún que otro a lo largo del camino hacia Málaga y sobre todo cuando adelantamos al camión de mudanzas que contenía en su interior  y trasladaba, toda nuestra vida.

Tardamos alrededor de tres meses en instalarnos y en tener el piso casi decorado. Pensé que era el momento de comenzar a trabajar de nuevo y mi instinto de indicó, que lo mejor sería buscar academias de peluquería y estética y ofrecer mis servicios como educadora de uñas esculpidas. Yo lo digo y lo hago, no me paro a pensar ni a meditar, así que redacte e imprimí diez curriculum con su carta correspondiente y me fui con el coche a dar vueltas por Málaga, dejándome llevar por la intuición y buscando las diez academias que más me gustasen.

Encontré una, era un local precioso, grande, moderno, con dos escaparates muy grandes donde había expuestos productos para uñas esculpidas. Entregué el sobre a una recepcionista que estaba sentada detrás de una mesa, justo a la entrada, desde donde se  podía ver casi toda la planta baja y unas escaleras muy grandes que llevaban a la planta de arriba, afianzándose en mi el deseo de trabajar allí y convencida de que lo haría  y me atrapó de tal manera que me volví a casa con los nueve sobres restantes que nunca entregué en ninguna otra academia.

No quiero parecer pretenciosa, pero a mi me pasan estas cosas bastante a menudo y lo achaco a las experiencias vividas y a que soy muy observadora y esta vez me volvió a pasar. Cuando entregué el sobre a la recepcionista, su cara me dijo claramente que no tenía intención de hacer llegar mi curriculum a la Dirección de la Empresa y que lo mas que podría hacer sería archivarlo en una papelera y yo tenía tantas ganas de trabajar allí, que no iba a dejar que la providencia actuara por si sola y sería mejor que yo le diera un empujoncito. Al día siguiente me persone de nuevo allí y en voz alta, pero muy educadamente, pedí a la recepcionista a la que entregué el sobre, poder hablar con el Director o Directora del Centro y antes de que ella pudiera abrir su boca, un hombre de baja estatura que estaba a su lado,  se presentó como tal. A pesar de conocer la respuesta,  le pregunté que si había leído mi curriculum entregado el día anterior, como excusa para presentarme yo, a lo que me respondió negativamente e inmediatamente me indico con la mano la dirección en la que se encontraba su despacho invitándome a entrar.

Memorias de una Técnica de Uñas. Capítulo 38

la foto 1 (4)Ya habían pasado cerca de cinco años desde que ocurrió mi accidente y mi andadura como profesional especialista de uñas esculpidas, seguía avanzando pero sin grandes sorpresas ni novedades. Hasta estos momentos las uñas esculpidas consistían en hacerlas de un solo color de acrílico y posteriormente se esmaltaban de un color, pero en la revista Nails Magazine, que recibía de EEUU cada mes, comencé a ver fotos en las que las uñas estaban esculpidas  en dos colores, blanco en el lado libre y la base en rosa, osea la manicura francesa pero esculpida,  no pintada y que se empezaban a realizar diseños en relieve con acrílicos de colores.

Mi marido llevaba ya un tiempo, cerca de dos años intentando convencerme de que nos fuéramos a vivir a Torremolinos y por varios motivos o quizá porque siempre me ocurre que termino poniendo pasión en los deseos de los demás, decidimos dejarlo todo aquí en Madrid y marcharnos a las Costa del Sol, donde nos decían que la calidad de vida era mejor.

Antes de marcharnos, recibí una llamada de un hombre que parece ser que su ex-pareja había hecho un curso conmigo y quedó muy satisfecha de la formación que había recibido, deseando entrevistarse conmigo para hacerme una propuesta laboral. Yo en esos momentos, tenía alquilado un espacio en una peluquería donde desarrollaba mi trabajo, aparte de ir al domicilio de algunas otras clientes porque les era imposible desplazarse hasta el local y ademas ya con el punto de mira puesto en el Sur, pero nunca rechazo ni digo no a quien desee hablar conmigo de trabajo, por lo que fui a la entrevista.

Era Javier del Rincon, Director de la Empresa distribuidora de productos para estética Pick Norton, conocida como PiNo. Su propuesta era la de conseguir una marca de productos para uñas, línea que deseaba empezar a incorporar a su catálogo de productos. La propuesta era muy interesante pero ya habíamos vendido la casa, me había despedido de mis clientes y no había marcha atrás, además quería empezar una vida mas tranquila en la que no tuviera que trabajar tanto ni complicarme la vida con nuevos proyectos, por lo que tuve que decirle que no podía ayudarle, con todo el dolor de mi corazón.