Monthly archive for mayo 2014

Un cambio de estilo?

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Hemos cambiado el estilo de las uñas de una

nueva cliente que ha confiado en nosotras.

Traía las uñas construidas en gel, eliminamos

totalmente el producto y… voila! tenía unas

preciosas uñas naturales y lo que hicimos fue

acentuar su belleza esculpiendo uñas acrílicas

de colores y unas pequeñas decoraciones en

one stroke.

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Memorias de una Técnica de Uñas. Capítulo 20

ColorBlock-540x380A quedado bastante claro que un día me separaría del difunto, pero mientras ese momento llegaba, fueron sucediendo algunos acontecimientos dignos de ser contados.

Por ejemplo, que por deseo de él, que se había propuesto ser padre a los treinta años, me quedé embarazada, pero supongo que en el fondo también me apetecía a mi,  y  salvo una pequeña charla de concienciación y la amenaza de que si no respondía como padre, le abandonaría ipso facto, por lo demás no opuse resistencia.

Mi clientela había bajado un poco, porque al trasladarme al centro, hubo algunas señoras que les costaba mas conseguir aparcamiento y se quitaron las uñas, y otras que se hacían tratamientos faciales o corporales, las perdí porque en realidad no me gustaba el trabajo de estética y dejé de ejercerlo, tanto en cabina como las demostraciones que hacía para la firma de cosmética profesional en Ferias y Congresos. El maquillaje era la excepción y durante un tiempo estuve  maquillando a las modelos en pasarelas de ArteNovia y a las que venían al estudio de fotografía para hacerse el book.

Ya estábamos en 1993 y lo se exactamente,  porque fue el año en que nació mi hija Andrea y en el comencé a colaborar como fotógrafa con la revista de música Heavy Rock, en la que ya trabajaba el difunto y  de manera fortuita,  pues la fotografía era para mi un hobby y por lo tanto,  lo que hice fue acompañar al difunto a  la Sala Canciller para cubrir un concierto del grupo Thunder, con tal suerte  que al entrar al foso piso mal,  en no se donde y se partió un pie. Unos colegas le trajeron adonde yo me encontraba y poniéndome la cámara en las manos me indicó el camino para que me yo encargara del trabajo que él no pudo ni empezar.

Yo no tenía ninguna experiencia en ese tipo de fotografía, pero el destino se encarga a veces de cada uno de nosotros y esa noche quiso que a mi me fuera bien. La iluminación,  la música o la emoción hicieron que ese momento jugara  a mi favor y en una sola imagen se plasmó la intensidad de todo un concierto  que,  primero,  salió en la portada de la revista y,  segundo, provocó que el director de la misma prescindiera de los servicios del difunto y me colocara a mi en su puesto.  No era esa mi intención , ni mucho menos, pero durante un mes tuve que hacer mi trabajo habitual haciendo uñas esculpidas y por las noches el suyo, no solamente en los conciertos del fin de semana, sino también los que tenía que realizar en el estudio y el laboratorio.

No esperaba que el difunto estuviera contento con lo que le estaba ocurriendo,  pero tampoco contaba con la respuesta que tuvo,  cuando estuvo totalmente recuperado de su lesión, una vez que ya no me necesitaba.

Memorias de una Técnica de Uñas. Capítulo 19

lacitosUna vez que llamé por teléfono a todas mis clientes comunicándoles el suceso y habiendo comprado ese mismo día el mobiliario necesario, al día siguiente  comencé de nuevo a trabajar en mi casa, dando totalmente la impresión de que los ocho meses anteriores, hubieran sucedido en un sueño.

El disgusto y la frustración me duró algunos días mas de lo previsto porque además de todo lo ocurrido, recibí algunas llamadas con mensaje en el contestador automático, ese que tenía en su interior una micro cinta-cassette, intentando aterrorizarme. Lo oí, no se cuantas veces  pero tantas, que al final ya no me daba miedo, sino risa.

La relación con el difunto se fue afianzando con el tiempo y al cabo de un año aproximadamente, estando muy bien como estábamos, el quedándose  conmigo los fines de semana en mi casa, saliendo a cenar o al cine entre semana, por supuesto con mi niño de la mano,  me propuso que nos fuéramos  a vivir con él a su casa.

Tenía una casa enorme, en la Calle Alcalá, cerca de El Retiro, pero muy antigua y muy deteriorada, con lo cual no me apetecía nada vivir allí. Mi casa era nueva, moderna y aunque mucho mas pequeña, la tenía muy cuidada y con una decoración muy coqueta. Así que le puse la condición de que tenía que hacer una obra que, aunque no fuera demasiado grande, si lo suficiente para que yo me sintiera cómoda y mis clientes, que lógicamente tendría que recibir allí, se sintieran también a gusto.

El difunto, también tenía su trabajo en casa; en una de las habitaciones estaba el laboratorio, en otra la sala de maquillaje y en la mas grande de la casa el estudio de fotografía. Me quedaba otra habitación para mi trabajo, un dormitorio para mi hijo y otro para nosotros y confiando en que la casa quedaría aceptable y nuestra relación también, acepté su proposición y nos fuimos encantados, si encantados los dos porque mi hijo había encontrado en él, no un padre, sino un amigo porque era bastante divertido y a veces se comportaba como un niño y sabía ponerse en situación y a la altura de los deseos y aficiones de mi hijo.

Pero el mismo día en el que comencé a hacer la mudanza e instalarme en su casa, supe que esto no acabaría bien. Pero como hacemos muchas veces cuando vemos la señal que nos indica el navegador del coche, que demos la vuelta porque vamos por camino equivocado, lo que hacemos es buscar una ruta alternativa y nos negamos a regresar por donde vinimos, confiando en que lo solucionaremos de alguna manera hasta conseguir nuestro objetivo, así hice yo, no hacer caso de  la señal, buscando ruta alternativa y así me fue.

Nuevas tendencias

woman with fashion red nails and sensual lipsMe cuentan que la tendencia actual en uñas es llevarlas mas cortas y yo digo que si, que eso es cierto. Pero ¿por qué ha cambiado la tendencia? si antes llevarlas largas era un signo de distinción y elegancia y si llevarlas de color rojo era sofisticado, ¿por qué ahora no lo es?.  Yo tengo la respuesta.

El motivo por el que se inventaron estas prácticas, fue para mostrar el status social de la persona que las disfrutaba, pues tener las uñas largas, esmaltadas y manos cuidadas era la demostración de que no necesitaba trabajar para vivir.

En nuestros tiempos con los avances tecnológicos que ayudan en las tareas del hogar no es necesario disfrutar de ese status y la mujeres trabajadoras también podían disfrutar de uñas largas y manos arregladas y justamente estas son las que pueden permitirse el lujo de pagar por estos servicios, por lo tanto nos encontramos con que son las personas de clase media hasta clase alta las que durante muchos años han marcado la tendencia.

Han proliferado de tal manera los locales donde se implantan uñas artificiales, donde el propietario no tiene conocimientos ni formación en este sector,  y que para competir por precio con otros locales de low cost, tienen que bajar los costes utilizando productos de baja calidad  y  contratando  personal poco cualificado, que el daño causado en las uñas naturales ha sido tan grande que esas personas, que tienen buen gusto, que se preocupan por su salud y que si  pueden pagar un buen servicio de uñas artificiales o manicura con esmaltado permanente, ya no confían en nadie pensando que todos los salones de uñas son iguales, regresando al concepto de que si eres trabajadora no puedes disfrutar de uñas largas y arregladas.

Por ese motivo, vemos a las celebrities  mostrar en las revistas de moda sus uñas cortas y con esmaltes en colores pastel, que si se levantan no se nota tanto como el color rojo, pero esta tendencia solo beneficia a las mujeres que disfrutan por su morfología y naturaleza de uñas con base grande y dedos largos y nosotros deseamos que todas las mujeres puedan disfrutar por igual de la belleza y el glamour.

 

Memorias de una Técnica de Uñas. Capítulo 18

feria uñas peqEl fotógrafo, que a partir de ahora le denominaré como “el difunto”, se dedicaba también a la moda y en ese momento se disponía a  entregar  un book fotográfico a una modelo que trabajaba allí  como camarera  y era  justamente  la que me había preparado la copa. Fue grande y grata nuestra sorpresa al encontrarnos  y  fácil comenzar a hablar pues, con lo típico de, ¿ tu que haces aquí?  yo es que vivo aquí arriba, y tu?, etc  y después de un rato de bla bla bla, nos enrollamos.

Iba mi negocio viento en popa, cuando un día y de repente, mi socia me dijo que quería marcharse, deshacer la sociedad y recuperar todo su dinero. Yo no entendía nada, si ella no podía tener ninguna queja de lo bien que ganaba el dinero, sin ningún esfuerzo. La promesa que me hizo antes de comenzar,  que consistía en que yo la enseñaría a hacer uñas y entre las dos haríamos todo el trabajo, no fue cumplida porque decía que se ponía muy nerviosa y yo amablemente cedí y su trabajo consistía en dar citas y charlar con la clientes mientras yo hacía uñas, depilaba, daba masajes y cuando ya no podía atender a mas clientela, contratamos a una esteticista.

Ella antes  trabajaba en el RACE, enchufada por el marido que era amigo del Marques de Cubas que por entonces era el presidente de este Club. Cuando éste dejó la presidencia para marchar como vicepresidente de la FIA (Federación Internacional del Automóvil) en París, quedó desprotegida y comenzó a tener problemas con su jefe mas directo hasta que se hartó y abandono el trabajo para a continuación  proponerme el acuerdo de nuestra sociedad, pero en el momento que estoy relatando, el Marques regresó creando la fundación del RACE y retomando su antiguo puesto por lo que ella recibió la propuesta de recobrar su posición y ya no le interesaba seguir conmigo.

A mi me parecía estupendo, porque por lo pronto, nos ahorraríamos un sueldo+impuestos, pero lo que no me parecía bien es que pretendiera llevarse el mismo dinero que había puesto en principio, porque se había gastado en decoración, mobiliario, impuestos, y en un viaje a EEUU para hacernos con una marca de productos para uñas, la cual comercializaríamos aquí en España; de hecho ya habíamos expuesto en la Feria  Salón Look, que por entonces se llamaba Look Internacional. Ella tenía que entender que no había cash para devolverle todo su dinero e intenté que decidiera si quería llevarse la mitad de todo lo que había en el local o que siguiera como socia capitalista pero no hubo forma de que entrara en razón y con indirectas recibí una amenaza velada que me hizo temblar.

Como ya llevábamos algún tiempo conociéndonos el difunto y yo, le hice partícipe de mis inquietudes y mi temor de que al día siguiente me quedaría sin negocio. Decidimos ir esa misma noche al local, coger el fichero de clientes y algunos productos, por si se cumplían alguna de sus amenazas y me veía en la calle, teniendo que empezar de nuevo. Si al día siguiente se calmaban  los ánimos y su locura se volviera cordura,  yo retornaría los productos y seguiríamos con la negociación.

Al día siguiente me dirigí al trabajo como todos los días… no, como todos los días no,  porque tenía tanto miedo que le dije al difunto que me acompañara y menos mal porque cuando fui a meter la llave en la puerta, a parte de que no entraba, me abrió  el hijo de mi cliente que tenía 19 años, con un puño americano en la mano, dispuesto a darme, sino hubiera sido porque el difunto se puso en medio y le sujetó la mano hasta que se calmó y nos marchamos de allí sin hacer mas oposición.

Memorias de una Técnica de Uñas. Capítulo 17

IMG_1132Hace tiempo que estudié fotografía, pero solo como afición, nunca pensé dedicarme a ello profesionalmente; bueno igual que con las uñas y mira ahora… Tenía mi cámara réflex y el  laboratorio instalado en mi casa, donde hacía mis pinitos y me presentaba de vez en cuando a algún concurso pero, insisto, siempre lo consideré un hobbie.

Creo que cuando le vi con la cámara en ristre, sujetando con una mano el cuerpo y con la otra un gran objetivo apuntando, recuerdo, a una modelo en la pasarela a la que le estaban realizando un maquillaje corporal, me atrajo de tal manera que ya no podía quitármelo de la cabeza durante algunos días. Después comenzaba a olvidarle, hasta que en la siguiente feria volvía a encontrármelo y entonces empezaba de nuevo a pensar en él.

Mi timidez me ha impedido siempre dar el primer paso y lo único que hago es esperar a que ocurra algo y si no ocurre, tengo facilidad para olvidar. Suelo dejarme caer en las manos del destino, cuando el asunto no depende solo de mi pero a veces durante el tiempo que tengo una idea en la cabeza, consigo hacerla realidad por el poder universal de la atracción y en el caso del fotógrafo, sucedió pasados unos meses.

Era uno de esos sábados que no tenía ningún plan para salir y me encontraba viendo una película en la televisión, tumbada en la cama y con el pijama ya puesto,  cuando pensé en fumarme el último cigarrillo del día. Sin retirar la mirada de la televisión alargué mi mano sobre la superficie de la mesilla de noche buscando la cajetilla de tabaco. La encontré, la abrí sin mirar y palpe en su interior hasta que me di cuenta de que estaba vacía. Podía perfectamente  no fumar ese último cigarro, total,  me iba a dormir enseguida y no me daría ni cuenta… Pero según pensaba en ello, ya estaba con unos vaqueros y una camiseta puestos y calzándome unos tacones. Tenía que bajar con tacones y algún toque de maquillaje, porque el tabaco lo iba a comprar en el bar que tenía justo debajo de mi casa; era un disco bar con mucho glamour del grupo musical Locomía y aunque solo fuera un minuto tenía que ir acorde con el ambiente que era tan bueno y había tan buena música que en vez de regresar al acogedor y envolvente colchón que me esperaba en mi casa, como un autómata, con mi cajetilla en la mano, me dirigí hacia la barra para tomar una copa.

Cuando me giré para colocarme de espaldas a  la barra, con mi copa en la mano, me encontré de frente con él, el fotógrafo de la revista.

Memorias de una Técnica de Uñas. Capitulo 16

AfricanasJusto antes de que acabara el curso ya tuve el ofrecimiento de trabajar para tres empresas, una era una marca de Alta Cosmética que se estaba implantando en España y mi cometido era introducirla en perfumerías, pero tenía que viajar por toda nuestra geografía y en ese momento no me venía nada bien porque  no tenía a nadie que pudiera cuidar de mi hijo sin causarle el trastorno, como el cambio de colegio y domicilio.  El otro empleo era muy tentador, pero ese requería viajar aun mas lejos; era de maquilladora en un barco transatlántico con nombre de reina, con un contrato de un año para dar dos vueltas al mundo, con una parada en España de 15 días entre una y otra. Pero cuando pregunté si podía llevar a mi hijo conmigo y la respuesta fue negativa, no me paré a pensarlo, ni siquiera lo dudé ante la insistencia de mi profesora de maquillaje, que le parecía que estaba loca por rechazar algo así. Si no pude explicar con claridad el porque lo hacía en aquel momento, lo explico ahora: yo necesitaba mas a mi hijo que, quizás,  él a mi. Elegí y acepte la tercera opción, como el trabajo ideal para compaginar con el que ya tenía como técnica de uñas, pues solo tenía que dedicarme a él los fines de semana, también viajando de feria en feria como los zíngaros, haciendo demostraciones de una firma de cosmética profesional; ferias que organizaba una revista hoy ya desaparecida que se llamaba Estética Internacional.

La vida, el destino o yo misma me preparó/é   un cambio radical en mi vida y a la propuesta de una de mis clientes de montar un salón de uñas entre las dos, acepté sin medir ni meditar si me convenía o no. La intenciones eran las mejores, por lo menos por mi parte y supuse que por la parte de ella también lo serían por lo que nos pusimos manos a la obra y  en poco tiempo ya teníamos el negocio en marcha. Hay que tener en cuenta que comenzamos con las clientes que yo ya tenía y desde el primer día ya había beneficios.

A la par que esto sucedía comencé mi labor como demostradora de cosméticos profesionales en una feria de estética que se celebró en el Hotel Eurobuilding en Madrid, donde quedé prendada del fotógrafo de la revista que organizaba la feria, ahora se porque me gustó este chico, pero por entonces no lo entendía, porque no era el tipo de hombre que a mi suele atraer.

El mejor método para corregir la onicofagia

antes natalia despues 1 natalia copia Despues natalia copia

Comprobado. Este es el mejor método para corregir el hábito de morderse las uñas. Aquí tenemos un ejemplo de  una niña de 14 años que después de llevar unos meses con el producto para uñas acrílicas, su uña se ha regenerado, las cutículas se han retraído y han dejado de salir padrastros que incitan a seguir metiéndose los dedos en la boca.

Están hechas con productos EzFlow, de máxima calidad, para que la uña,  lejos de dañarse, se regenere y poco a poco sea cada vez mas bonita.

Memorias de una Técnica de Uñas. Capitulo 15

RefrescoDespués de haber pasado por algunos avatares como mi separación matrimonial, una relación amorosa frustrada y otra bastante azarosa, comenzó una época en la  que llevaba una vida  acomodada que mi trabajo como técnica de uñas me proporcionaba,  tranquila sentimentalmente porque mantuve una racha de seis años sin pareja y con la felicidad que me daba compartir la vida con la mejor de las compañías que era mi hijo.  Los fines de semana que el niño pasaba con su padre, yo aprovechaba para pegarme unas buenas fiestas con mis amigos y cuando estaba conmigo, practicábamos  turismo urbano y no se si era porque yo era muy infantil o porque él era mas adulto de lo normal, que compartíamos los mismos gustos y  teniendo entre seis y ocho años, le gustaba el teatro, el cine de aventuras, no el dibujos, ir de museos,  a la bolera y lo que mas, ir de restaurantes y experimentar con el paladar todo tipo de sabores y texturas, de hecho lo que creo que  mas le gusta es comer y cocinar.

Creo que me merecía seguir así, tranquila, en paz… Pero era demasiado tiempo para un espíritu activo como el mío y fue proponerme mi hermana que hiciéramos el curso de Estética y aunque no me gustaba nada esa profesión, no lo dudé y nos pusimos a ello.

No sabía  peinarme, no sabía  maquillarme, mi belleza era casi salvaje porque no llevaba apenas un brillo en los labios y algo de máscara de pestañas y ya casi rozaba los treinta años de edad, pero aun sin tener el mas mínimo interés en dedicarme a embellecer a otras personas, me matriculé junto con mi hermana en la Escuela Jean D´Estress  en el curso de Formación Profesional de Estética.

No quiero presumir de nada, pero mi carácter no me permite hacer las cosas mal o de mala gana. Me motivo de tal manera a mi misma que parecía que dar masajes o hacer una limpieza de cutis fuera mi vocación verdadera porque conseguía los resultados que las profesoras de la Escuela esperaban de nosotras, incluso tuve que ponerme como modelo para las prácticas al igual que mis compañeras, a pesar de que no me gustaba mucho el contacto humano.

Durante todo el tiempo que duró el curso, como era en turno de mañana, pase las citas con mis clientes al de la tarde y estuve trabajando muy duro  hasta casi el anochecer , pero  fui perdiendo algunas clientes que solamente podían venir por la mañana, por lo que una vez finalizado el curso pensé que podía ejercer de lo aprendido para complementar mi sueldo

Memorias de una Técnica de Uñas. Capitulo 14

hoja webNo me sentía acosada, porque no tenía ningún poder sobre mi, pero resultaba muy cansado tener que estar diciendo no continuamente. Incluso llegué a enfadarme, porque me daba la sensación de que era un hombre acostumbrado a conseguir todo lo que deseaba con su dinero y a pesar de demostrarle que conmigo había pinchado en hueso, siguió insistiendo hasta hacer que deseara no haber aceptado la invitación de Mariluz.

Estaba acabando el puente, ya era domingo y en unas horas nos marcharíamos de vuelta a Madrid. Me estaba levantando de la cama dispuesta a recoger mi maleta, cuando sonó el timbre del portero automático; contesté yo porque Mariluz aún no se había levantado. Era él, quería hablar conmigo y me invitaba a desayunar. No me apetecía en absoluto pero baje dispuesta a dejar el asunto zanjado, sin importarme si él o Mariluz se enfadaban conmigo.

Mientra el camarero nos servía el desayuno, él me hizo una pregunta: ¿tu sabes a lo que has venido aquí?. Tuve que pensarlo unos segundos, por si acaso, pero era fácil la respuesta; de vacaciones, había venido a pasar unos días de vacaciones. Él continuó preguntando: ¿tu sabes quien es Mariluz?. Pero este interrogatorio a que venia? ¿Que estaba pasando allí?. Soy muy intuitiva, casi adivina, pero en ese momento no sabía por donde iban los tiros y él debió ver mi cara de incógnita, porque sin esperar respuesta comenzó ha hacerme un relato de quien era él , quien era ella y cual era su modus operandi.

Mariluz cuando era muy joven, ofrecía servicios sexuales a cambio de dinero y él era uno de sus clientes. Cuando ya se hizo mayor, y cuando digo mayor me refiero a tener mas de treinta años, había hecho un buen capital con su trabajo y empezó a ejercer de madame o alcahueta, pues tenía una buena cartera de clientes y un piso en la calle Doctor Fleming donde puso en marcha su negocio. Pasados unos años se caso con el Sr. Manini y dejó de ejercer la profesión, pero en uno de los viajes del marido, a Mariluz se le ocurrió montar una orgía en la casa, donde también residían los hijos del susodicho, con tan mala suerte que el viaje duro menos de lo esperado, se presento el Sr. Manini en la casa, pillándola  in fraganti. Este fue el motivo de su divorcio y el dinero que ella tenía era el ganado y ahorrado a lo largo de sus años de actividad laboral, porque el marido no le dejó casi nada, por eso tenía que volver a trabajar,  para poder mantener su nivel de vida y asegurarse una vejez cómoda y tranquila. Él era uno de sus mejores clientes, de joven, de mayor y en ese momento estaba solo y necesitaba una chica joven y guapa (¡que bien!  consideraban que yo era guapa) y allí estaba yo, engañada y traicionada por mi cliente, a cambio de que este señor le diera una buena cantidad de dinero y favores.

Resumiendo, después de que me contara los entresijos de su mundo, del de él y del de ella, de las personas famosas y conocidas que viven de esa manera, de decirme que si me quedaba con él tendría una vida estupenda, que si lo que quería era hacer uñas, me pondría un negocio en Alicante, etc etc, me fúi al apartamento,  recogí mi maleta y sin mediar palabra con Mariluz,  me marche a Madrid, para no volver a verla durante mucho tiempo, pues cogió la indirecta y tampoco ella me volvió a coger cita para hacerse las uñas. Supongo que se volvió en tren o en avión,  cualquier día,  porque creo que no tenía prisa.