Monthly archive for abril 2014

Uñas de leopardo

leo pardo Sin abusar de ella, esta tendencia de moda que se ha convertido en un clásico, puede aportar a nuestro look un toque glamouroso.

Una boda es el momento perfecto para una manicura perfecta

Novia 12Cuando la novia busca su look de uñas para el día de la boda, necesita que sus uñas complementen el aspecto general de la boda: El vestido, los complementos, los vestidos de las damas de honor… Definitivamente será  uno de los días más importantes de su vida.

Si la novia tiene pensado realizarse un servicio de manicura con esmaltado permanente, lo primero que debe hacer es empezar a hacerse manicuras cada dos semanas y dos meses antes de la boda. De esta manera iremos dando forma a la uña natural, tratando la cutícula y la piel para ese gran día.

Si lo que tiene pensado la novia es hacérselas de gel o acrílico, entonces se realizarían las uñas por primera vez, dos semanas antes de la boda y el relleno dos días antes de la misma.

Memorias de una Técnica de Uñas. Capitulo 12

la-foto-54 copiaMe pidió que le pusiera un televisor para poder ver como se iba desarrollando el programa del que ella era partícipe en la producción. Yo amablemente le lleve uno a la sala y a partir de entonces siempre lo tengo para que todas las clientes se distraigan. Continuamente me decía,  “mira mira”, “has visto?”, etc , obligándome a volver mi mirada hacia la televisión, a la vez que reclamaba que hiciera mi trabajo mas rápido porque tenía mucha prisa.

A pesar de todo, fui capaz de guardar calma y terminé mi trabajo bien y cuando le sugerí que abonase el servicio antes de esmaltar las uñas, para que pudiera marcharse rápido, me dijo que no, que esperaría a que se la secaran, mientras seguía visualizando el programa. Pero de repente y pasados dos minutos escasos, recordó que tenía mucha prisa y que se tenía que marchar, mientras metía sus manos dentro del bolso para coger su monedero. Creo que no tengo que explicar como quedaron sus uñas.

En ese momento no quiso que se las volviera a esmaltar, ya sabéis, por la prisa que ella tenía y volvería a mediodía. Cuando llegó hacia las dos de la tarde, le dije amablemente que pasara y que esperara a que terminara con la cliente que estaba en ese momento, pero ella seguía con mucha prisa y pretendía que parara con lo que estaba haciendo y le atendiera a ella. Ahí ya perdí la paciencia, le dije que no lo iba a hacer y le sugerí sin tanta amabilidad, que no volviera mas.

Creo que a lo largo de estos años, me enfadado muy pocas veces, por lo que estos casos son meramente anecdóticos. Estoy convencida de que las personas atraemos a otras personas afines a nosotros mismos y son las que se quedan durante mucho tiempo a nuestro lado; las que no lo son se van pronto sin darnos cuenta. He tenido la suerte de tener clientes maravillosas, con las que me  siento tan bien, que estoy deseando que llegue el momento de hacerles las uñas. Muchas de ellas me dicen que no solo vienen por sus uñas, sino también por estar conmigo, para charlar, reír a veces llorar pero siempre salen de mi salón con una sonrisa. Pues a mi me pasa lo mismo, no solo estoy deseando que vengan para hacerse las uñas, sino también para estar un ratito con ellas.

Durante los años que he estado en Madrid, ejerciendo de técnica de uñas, que han sido 16, he tenido varias clientes famosas de aquella época, que puede ser que mucha gente ahora no recuerde o que nunca las conoció. Una de las primeras fue Ketty Kaufman, era locutora  en Radio España y esposa del periodista Jesus M. Amilibia. Cuando yo me fui de la Empresa de Judy Cray, le empezó a hacer las uñas otra de las técnicas, pero acostumbrada a que se las hiciera yo y anteriormente se las hacía Josefina, la misma que a mi, no le gustaron y entonces pidió mi teléfono a no se quien, si a una de mis compañeras o a Judy, pero el caso es que desde entonces hasta que me fui a vivir a Málaga la tuve como cliente. Ella me trajo a otras clientes, como Analía Gadé, Isabel Prinz, Anne  Marie Rosier  y algunas mas,  actrices de teatro; ah! que me olvidaba, y a Sara Montiel, esta última no me hizo enfadar, porque era muy amable y educada,  pero si consiguió disgustarme.

Memorias de una Técnica de Uñas. 11º cap.

fucsia pinEstaba en un momento de mi vida maravilloso. No tenía ninguna queja,  excepto como siempre la relación con mi madre, pero el resto era tan satisfactorio que no me centraba demasiado en esa pena.

Había dejado atrás una relación amorosa muy perniciosa que duró nueve meses, tenía un trabajo que me satisfacía, y me permitía vivir bastante bien, mi hijo gozaba de buena salud y  era la mejor de las compañías, tenía muy buenas clientes, de hecho pocas veces he tenido algún problema con alguna de ellas. Puedo contar las veces que me he enfadado o negado a hacerle las uñas a alguien y puedo contar el por qué.

Tenía una marquesa como cliente, muy buena persona, de trato muy agradable y muy bien educada pero que era muy impuntual. Cada vez que tenía su cita, llegaba media hora tarde, provocando que yo atendiera tarde a la cliente que la seguía.

Una vez decidí llamarle a su casa (por entonces no había teléfonos móviles) a la hora que tenía que estar conmigo y ella misma descolgó el auricular. Ahí si que me enfadé y le dije que era imposible estar a la hora de su cita si aun estaba en casa,  aunque la excusa que siempre utilizaba era la cantidad de tráfico que había en la calle  y a pesar de que desde su casa a la mía podía venir andando. Me suplicó que la atendiese  y yo amablemente lo hice pero con la condición de que no podía esmaltarle las uñas y así evitaría atrasar las citas de las demás clientes.  Pero ella no cumplió; pidió permiso a la otra cliente, que estaba esperando su turno, con diez minutos de retraso, para que le esmaltara las uñas, esta por supuesto accedió y mi marquesa, con toda la tranquilidad del mundo, fue a lavarse las manos y se entretuvo en el baño otros diez minutos mas. Yo no sabía que hacer, fue tal el apuro que pase delante de la otra señora que, en ese momento no, al día siguiente la llamé y le dije que no viniera mas.

Hubo otra cliente que, estaba la pobre siempre demasiado alterada y a mi me crispaba cada vez que venía. Trabajaba en la producción del programa de Jesús Hermida de las mañanas… bueno esto lo contaré en el siguiente capítulo  se me estoy enrollando mucho.

Memorias de una Técnica de Uñas. 10º cap.

Uñas Geek AndroidComencé una nueva etapa como especialista de uñas esculpidas,  en un pequeño espacio que ocupé en mi hogar.

No fue difícil llenar la agenda, pues por entonces no había apenas gente que se dedicara a este trabajo y sí era un servicio muy novedoso que daba solución al problema de la rotura de las uñas naturales y que además la manicura  y el esmaltado se mantenía  durante tres semanas. En un año tenía ya mas de cien clientes fijas que venían a hacerse su relleno cada veintiún días.

Seguía comprando los productos para las uñas a Judy, pero siempre que iba a por ellos, se mascaba la tensión en el ambiente, a pesar de que intenté reparar mi error , evitando que perdiera su negocio, ya que el aviso que le dí sobre la Amiga, hizo que la pillara en una traición, no se cual, pero se que la apartó del negocio y de su vida para siempre. Yo la comprendía, pero creo que ella no me comprendió a mi y nunca mas volví por su Salón de Uñas.

Por entonces no había apenas distribución de buenos productos en España, la mayoría de los Centros de Uñas utilizaban productos dentales, pero yo ya había sido instruida muy bien por mi profesora, que era Norteamericana, por lo tanto dominaba perfectamente el ingles, hablaba perfectamente el español,  con  20 años de experiencia y recibiendo su formación de los creadores de las uñas y sabía que el líquido monómero de los depósitos dentales, contenía Methyl Metacrilate y en EEUU  estaba prohibido su uso y aunque en España no había ninguna ley que regulase esta profesión, yo seguía las normas que ella me había inculcado. Judy intentó que se hiciera alguna ley para el uso de estos productos y para el ejercicio de esta profesión, tal y como ocurría en su país, pero al ser España un país mas pequeño, añadido a que la industria de las uñas estaba comenzando y no significaba casi nada en la economía del Estado, no pudo conseguirlo.

Quiero aclarar que cuando digo que Judy es norteamericana y que habla perfectamente ingles, es porque cuando  algunas  españolas viajaron  a EEUU,  en busca del aprendizaje de las uñas esculpidas, en muchas ocasiones no se comprendía exactamente la teoría y otras veces se hacía una traducción literal de los textos, trayendo a nuestro país  escasa información cuando no, equivocada  de esta técnica, dando cursos de formación y extendiendo una cadena de malos técnicos/as.

Decidí entonces viajar a EEUU, exactamente a New York, que aunque no era el mejor lugar para encontrar los  productos, yo iba a un sitio exacto donde tenía la marca que yo utilizaba, O.P.I.  y además os vais a reír, era un local de chinos, bueno orientales; no les pregunté cual era su país de origen. Para que me abrieran la puerta y quisieran venderme los productos, tenía que llevar una licencia estatal que me autorizase a comprarlos, pero como yo era española, con mi diploma y la licencia fiscal, cedieron y pude comprar.

Memorias de una Técnica de Uñas. 9º cap.

lacitoJudy ya se había ido a su país, donde pasaría los próximos seis meses, según sus planes y la Amiga se había quedado al frente del negocio, con el poder notarial total  a su nombre. Estas eran las primeras noticias que me traía la secretaria, las siguientes eran aun mas fuertes. Parece ser que la Amiga pensaba quedarse con el negocio y cargarse a Judy porque en realidad no la soportaba, o peor aun la odiaba. A mi no me sorprendió en absoluto, yo ya sabía que esta Amiga no era trigo limpio, lo que me sorprendió era que se lo confesara a la secretaria; después ya lo entendí, la necesitaba para poder llevar a cabo sus planes y la convirtió en  su aliada. Pero la secretaria tampoco era de fiar y estaba traicionando a la Amiga, contándome a mi sus planes y pensando que yo odiaba a Judy, me propuso un plan todavía mas mezquino y miserable:  que montásemos un salón de uñas entre las dos, comenzando con todas las clientes del fichero del Salón de Uñas Judy Cray.

Fue en este momento cuando empecé a arrepentirme de haber abandonado a Judy, nunca me he sentido tan cobarde en mi vida. La dejé a merced de unas sabandijas, cuando tenía que haberme enfrentado,  aun a riesgo de haber perdido, pero por lo menos la habría dejado alertada de lo que podría suceder. Esto es como cuando descubres que a tu amigo o amiga su pareja le está traicionando y no sabes que hacer, si contárselo, hacerle daño,  que no te crea y te deje de hablar ó no contárselo para evitarle el  disgusto y luego cuando lo descubra y descubra que tu lo sabías también te deje de hablar.

Por supuesto que rechacé la superoferta de la secretaria (tampoco pongo su nombre, pero a esta la pongo con minúscula, porque no merece nombre propio) y como sabía cuando regresaba Judy de su viaje, intenté quedar con ella varias veces aunque ella no quería; estaba tan dolida por mi marcha que no quería saber nada de mi. Ni siquiera me vendía productos para hacer uñas por lo que se lo tenía que encargar a una cliente que también aprendió a hacer uñas con Judy, que los comprase para mi.

Por fin conseguí quedar con ella cuando, una de las veces que llamé a su despacho y ella cogió el teléfono,  le dije  que era de suma importancia para su negocio.  Llegué tarde porque la secretaría ya había realizado sus planes y había puesto ella el negocio, con otra de las chicas que tenía Judy trabajando y por supuesto llevándose el fichero de clientes, pero los planes de su Amiga no los conocía y yo se los conté.  En ese momento no quería creerme, pensó que era una revancha y yo lo entendía perfectamente, pero la pude convencer de que por lo menos la pusiera en observación antes de apartarla de su lado, algo que tenía que haber hecho conmigo antes de ofenderme aquel día.

 

 

Memorias de una Técnica de Uñas. 8º cap.

Rojo navidadA la edad de 18 años, Judy que tenía un novio de su barrio, en  Los Ángeles, se quedó embarazada sin desearlo, pero ella se quería casar con ese novio y tener a su hijo. Su padre no se lo permitió, ni seguir con ese novio ni seguir con el embarazo y  la obligó a abortar. No pudo tener mas hijos y con el tiempo se caso con un abogado muy rico, como deseaba su padre. Mientras me relataba este episodio de su vida, veía tristeza y esperanza en su mirada, yo tenía la misma edad que habría tenido su hijo o hija si hubiera nacido y creo que era eso lo que la hacía ser tan posesiva conmigo, porque no la gustaban ni mis amigos, ni mi novio (ahi le doy la razón) , ni mi hermana y también le molestaba que tuviera que dedicarle tiempo a mi hijo. De hecho no la gustaban los niños, no los soportaba. Sería por la pena de que ella no los pudo tener…

Habían pasado aproximadamente dos años y Judy estaba pensando en viajar seis meses cada año, a EEUU y durante ese tiempo tenía decidido que yo me ocupase de su negocio en Madrid, otorgándome un poder notarial total. Se marcharía quince días de vacaciones a Hungria y cuando volviese, iríamos al notario para hacer la gestión. Yo no estaba muy convencida, pero a la vez me sentía muy alagada de que confiara en mi. En realidad ya venía pensando hace un tiempo que no me apetecía seguir allí trabajando, tenía mucha presión, mucha responsabilidad, demasiado tiempo en el Salón de uñas y mi pobre hijo cuidado por una señora, que si, le cuidaba muy bien, pero él quería que me quedase en casa o que no trabajase tanto. Yo tenía entonces 26 años y el solamente 4.

El día que Judy regresó de su viaje, sería mi último día allí.

La  Amiga, al ver que no hacían mella en mi los bulos que levantaba sobre nosotras, hizo creer a Judy que yo la estaba traicionando y que durante el tiempo que ella estuvo de vacaciones, me había comportado mal y hubo quejas de las clientes. Así me lo relató Judy, después de hacerme entrega de un regalo que me traía de su viaje.Yo, aparte de negar los hechos, sobretodo porque eran acusaciones falsas, le devolví el regalo y le presenté mi renuncia. Ella seguía comportándose como una madre y yo como una empleada muy ofendida y bastante harta de estar siempre en el ojo del huracán.

Me suplicó y rogó que no la dejara, que le perdonase su debilidad por haber escuchado las falsas acusaciones de su Amiga y que podía trabajar las horas que quisiera cada día, que tendría total libertad, que podría tener los amigos que quisiera; todo esto me lo dijo porque aproveché a echarle en cara todo lo que me hacía que deseara marcharme. Me cegué, no podía pensar ni serenarme ,  no di mi brazo a torcer y al día siguiente no volví al trabajo.

Durante un tiempo pensé que era lo mejor que podía haber hecho, solo por la satisfacción de ver a mi hijo feliz, ya compensaba, pero después de unos meses, la secretaría de Judy me llamó porque quería que quedásemos a comer y para informarme de algunos hechos, que me harían arrepentirme  para siempre de lo que hice.

Memorias de una Técnica de Uñas. 7º Cap.

floresPasado poco tiempo y como ocurre algunas veces en la vida, teníamos feeling, como si nos conociéramos de toda la vida, teníamos tantas cosas en común…, pensamientos, ideas, gustos; nos separaba la edad, pues ella tenía 18 años mas que yo y el país de nacimiento y adopción. Judy nació en Hungría y en la Segunda Guerra Mundial, habría sido detenida, junto a su familia por la Gestapo, sino hubiera tenido su padre la genial idea de esconderlos a todos en el sótano de su casa, tapados con mantas y enseres para no ser descubiertos y en cuanto tuvieron oportunidad, huyeron y emigraron a EEUU.

Está claro que siendo ella judía y yo católica, tuvimos educaciones diferentes pero nos unían muchas mas cosas y comenzamos a tener una gran amistad, o así lo deseaba ella por algún motivo que nunca me contó, pero que yo imaginé a medida que iba conociendo su historia.

Mi jornada comenzaba a las 10 de la mañana y terminaba a las 8 de la tarde, cumplía con mis obligaciones, mantenía una relación cordial con mis compañeras, pero nunca hubo acercamiento entre nosotras, ellas porque pensaban que yo era una amenaza y yo porque ya lo dije antes, no soy muy sociable y nunca he buscado amistad, soy de las personas que únicamente si me buscan me encuentran.

Ya no me quedaba a comer con las chicas del Salón de Uñas, casi todos los días íbamos Judy y yo a algún restaurante a comer, junto con su  Amiga. No pongo su nombre porque no me apetece, pero la pondré con mayúscula. Una de las observaciones que hice era que,  cuando pagábamos a escote, la Amiga no tenía hambre y pedía algo muy ligero y barato, pero el día que Judy invitaba, ese día tenía un apetito voraz y se le antojaba lo mas caro de la carta, lo típico de los gorrones. Judy estaba ciega y yo no le habría los ojos. Y es que esta mujer, parece ser que le sirvió de consejera en los primeros momentos de abrir su negocio y la prometió a cambio que siempre le daría un diez por ciento del beneficio que la Empresa tuviera cada mes y otra cosa no, pero generosa y honesta lo era y mucho y viera lo que viera yo, no era capaz de entrometerme, incluso cuando por boca de una cliente me llegó el comentario de que la secretaria y la Amiga estaban corriendo el bulo de que Judy y yo éramos lesbianas, estábamos liadas y ella me pagaba el apartamento. Zanje el tema diciendo que sí que Judy me pagaba el apartamento, la comida y todo,  porque era ella la que me daba mi sueldo que por cierto era muy alto; eran 125.000 pesetas,  (750€) de hace 28 años. Ni siquiera esto lo comenté con ella, no quería molestarla ni malmeterla, me daba igual lo que dijera la gente, yo ya sabía lo que había entre ella y yo.

Memorias de una Técnica de uñas. 6º cap

 

Uñas Geek WTFMe había convertido en la persona de confianza de Judy Cray. Llevaba igual de bien la administración de la  Empresa como la atención a las clientes, que solicitaban que yo les hiciera las uñas.

Tengo que reconocer que, a pesar de que las uñas que hacía eran muy bonitas, cometí errores de principiante y tuve que repetir algunos trabajos porque o se rompían algunas uñas fácilmente o se despegaban de la uña natural. Pero después de unos cuantos patinazos, aprendí a observar y a experimentar  en mi misma,  antes de volver a cometer los mismos errores.

Habían pasado algunos meses y Judy comenzó a tratarme de una forma especial, diferente al resto de las demás empleadas. Este hecho empezó a ocasionar una brecha en la relación con mis compañeras, que me veían como una amenaza y aunque la percepción de la realidad estaba distorsionada, en el fondo reconocía que tenían algo de razón porque no se puede ir mostrando abiertamente la preferencia por una persona, delante de los demás. Pensarían que cualquier cosa que viera u oyera, se lo iría contando como una cotorra a Judy pero a pesar de que no era así porque no tenía ningún interés en perjudicar a nadie, lo deje pasar y no intenté acercarme a ellas, por timidez o porque soy poco sociable. El método que siempre he utilizado para llegar a una buena posición es a base de trabajar duro y bien, con responsabilidad, dando lo mejor de mi, pero nunca llevando y trayendo chismes o criticando a los demás,  y por esto no me considero mejor ni peor que nadie, pienso que tengo un tipo de inteligencia inteligente, soy práctica y mi tiempo lo dedico a mejorar en mi actitud y mi aptitud, con lo que nunca he necesitado pisar a nadie para elevarme yo.

Lo que si tenía Judy allí enquistada era una amiga que se dedicaba solamente a comprar las revistas del corazón para entretener a las clientes y a darle consejos, desde mi punto de vista, desacertados y perniciosos. Pero tampoco en este caso me entrometí, hasta el punto en el que por consejo de esta señora, Judy rebajó los sueldos de las cuatro técnicas y ahí si, aunque no me hizo caso,  le hice ver que estaba equivocada porque les había hecho una promesa que iba a incumplir. Este hecho ocasionó una crisis que provocó la primera marcha de una de las técnicas, justo la que me hacía a mi las uñas, la mejor de todas.

El día que tenía mi cita , Josefina ya no estaba allí para hacerme las uñas, pero no pasaba nada, me pusieron a Mari  Paz, otra técnica que también tenía mucha clientela, osea que tenía que hacerlas bien, pensé yo. Es cierto que me las hizo correctamente, bien sellados todos los bordes, la cutícula limpia, los lados, el arco, todo estaba bien pero eran demasiado planas, no tenían curva y acostumbrada a llevarlas siempre tan bonitas… me pasé todo lo que quedaba  del día muy incómoda.

Cuando por la noche llegué a casa, estaba tan desesperada, que cogí mi torno Dremel y me las corté todas y comencé a esculpirlas de nuevo, como Judy me había enseñada y con la misma forma y estilo que las había llevado a hasta ese momento. Tardé 5 horas en hacérmelas, tenía que parar de vez en cuando porque me dolía el cuello, el hombro, el brazo, pero hasta que no las vi como yo quería no paré. Desde ese momento hasta hace poco no deje que nadie me volviera a hacer las uñas y siempre me las he hecho yo.

 

Las uñas artificiales, benefician o perjudican?

antes y despues

Vemos en la foto, un ejemplo del beneficio que se puede obtener, no solo en belleza, sino en salud y bienestar.

Con estas uñas, en este caso  acrílicas, se evita el hábito de morderse las uñas, desaparecen los padrastros, que a veces son motivo de inflamación e infecciones y el exceso de cutícula desaparece.

Es muy importante que las uñas no sobresalgan de la yema del dedo y se mantengan cortas hasta que la uña natural haya crecido, para evitar su rotura y haya suficiente superficie antes de  dejarlas mas largas.